SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE, UNA INTOLERANCIA AMBIENTAL

Las siglas SQM son cada vez más comunes en nuestro lenguaje cuando hablamos de trastornos ambientales. La Sensibilidad Química Múltiple, es una intolerancia ambiental, no reconocida aún como enfermedad oficial en algunos países, descrita por primera vez, a principios de los años 80.

Algunos pacientes de SQM deben usar máscaras de forma regular.

Algunos pacientes de SQM deben usar máscaras de forma regular.

 

El Dr. Joaquim Fernández-Solà, médico consultor de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona, la define en una entrevista de la Vanguardia como  una “pérdida progresiva de tolerancia a agentes químicos tan diversos y comunes como productos de limpieza, colonias, disolventes, ciertos alimentos,  medicamentos y radiaciones electromagnéticas”.

Comenta que se trata de un fenómeno que ha surgido como consecuencia a los altos niveles de contaminación ambiental y de tóxicos a los que llevamos décadas sometiéndonos.

Aunque el mecanismo de SQM todavía se desconoce, hay ciertas características comunes a la mayoría de los enfermos. Los síntomas de la SQM tienen que ser crónicos, no sólo agudos, sino que persisten más de tres meses en la misma persona, puntualiza el Dr. Joaquim Fernández-Solà. Entre las dolencias o molestias más habituales se encuentran: dolores de cabeza recurrentes, insomnio, depresión, dificultades para respirar, palpitaciones, náuseas y vómitos, irritaciones de la piel o trastornos más serios como impotencia, diarreas recurrentes, taquicardia o hipertensión e incluso dificultades para concentrarse y desorientación (Fuente: Institut Ferran de Reumatologia)

Según comenta el Dr. Fernández, la Sensibilidad Química Múltiple suele iniciarse cuando el cuerpo se sensibiliza a la exposición de químicos sintéticos. A partir de ese momento, el organismo de estas personas parece desarrollar intolerancia incluso ante niveles mínimos de algunos compuestos (como la tinta de los periódicos), hasta el punto de que muchas deben recurrir al uso de mascarillas en ciertos ambientes. Entre los agentes contaminantes más frecuentes se encuentran los disolventes orgánicos, pinturas y lacas, metales como el níquel o el plomo, productos de perfumería y ambientadores entre otros.

Con todo, la SQM conlleva al aislamiento social, puesto que la persona afectada irá rechazando cada vez más la exposición a productos tan cuotidianos como los mencionados. Además, en muchos casos, se verán acompañados de otras intolerancias tales como la exposición solar, la exposición a ondas eléctricas, ondas magnéticas e incluso ondas sonoras (ruido intenso o persistente).

Pese a ser trastorno crónico y debido a la inmadurez de los estudios realizados y al no conocerse las bases fisiopatológicas aún no existe tratamiento para la SQM. El control ambiental y, ocasionalmente, el uso de máscaras para filtrar partículas es básico para poder aplacar los síntomas que produce este trastorno.

Las asociaciones oficiales de Sensibilidad Química Múltiple, trabajan sobretodo en la información, difusión y sensibilización de la población frente la SQM y a la contaminación ambiental.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>